
Dice la nota de prensa del Ayuntamiento de Pamplona:
«El fin de esta asociación sin ánimo de lucro, que se recoge en sus estatutos, es la defensa, promoción y conservación de todos los festejos taurinos populares que forman parte de la historia, cultura y tradición existentes en cada territorio, comarca o lugar donde se celebren, siempre que su organización y desarrollo se efectúe con respeto a los animales que intervengan en los mismos».
Y digo yo: ¿Se puede torturar respetuosamente? ¿Habrá que reformar el reglamento taurino para que al comienzo de la faena el torero informe respetuosamente al toro de que va a ser torturado? ¿Habrá que obligar al picador a hablar con respeto al toro mientras se la está clavando con tesón? ¿Se prohibirá a los subalternos insultar o decir obscenidades y palabras gruesas a la res mientras le colocan las banderillas o le dan la puntilla? Conmovido me quedo ante tanta sensibilidad...
Y un nimio y ocioso detalle, a beneficio de inventario: la representante municipal en el ente es, como no podía ser de otra manera, la concejala delegada ¡¡¡de Cultura!!!