Propone Roberto Jiménez la creación de una beca salario para ayudar a que los jóvenes puedan emanciparse, en función de la renta familiar y del esfuerzo. Todo eso está muy bien, si no fuera por el detalle (pequeño en verdad, para que luego digan que el tamaño no importa), de que la beca-salario ascendería a la increíble y mareante cantidad de... ¡¡¡200 eurazos!!! Hala, a tirar la casa por la ventana. Y a arreglar la vida a la juventud. Si es que conmueve tanta sensatez, tanta sensibilidad social. Jiménez el manirroto. ¿En qué mundo vive? ¿En el mismo que Zapatero, que maneja precios prehistóricos del café? ¿O es que está pillado entre la necesidad de sacar pecho izquierdista (sedicente izquierdismo el del PSN) y el miedo a enfadar a Barcina?Siguiendo la misma tónica de la propuesta de Jiménez, le regalo otra con honda raigambre social: que todos los domingos y fiestas de guardar dé la paga, a razón de un euro por cabeza, a la adolescencia navarra. Y para enlazar con la tradición, podría hacerse a la salida de misa.
Por cierto, que Roberto Jiménez también dijo que «a los vagos no hay que subvencionarlos». Ahí lo dejo...
